Recopilación: Fernando Andrade Domínguez 11 de Junio de 1966

 

Rascaba la lira como si estuviera flagelando el trasero de un niño malcriado, mientras de su ronco pecho dejaba escapar una desbocada catarata de sonidos, muy a tono con su gesticular arrítmico, cuya semejanza con el lamento borincano de Rafael Hernandez,  iba en relación directa con las “heladas” o “calientitos” que entre pecho y espalda trajera acomodados  --o en desorden, que mas da--, el parroquiano que “las habia  perdido” o “disparaba” de puro gusto.  Y se daba el lujo --el hecho der ser una tradición y una leyenda autorizaban---, de cobrar como mariachi sinfónico o virtuoso instrumentista...

Veinte, veinticinco, o treinta ¿cuántos años hace que conoce usted al “Chato Guitarrero”, al creador de un Jibarito siu generis y una “Primavera” mas desentonada que un coro de sordomuchos?

Pues ayer murió, viejo, viejo, casi afónico, en el Hospital General del Estado. Pobre, desconsoladamente pobre, murió Epifanio Lozano Valencia, primera voz estrella del Conjunto “Los Chatos”.

Tradición y leyenda en el viejo y nuevo Hermosillo, deja su apodo, que su nombre no conocían, grabado en el ambiente cantinero, trasnochador y vespertino de La Bohemia, Gandarita, La Tropiconga, El Farolito, La Verbena, El Cairo, la tristemente desaparecida Terraza del San Alberto, y todas “La Barras que en Hermosillo han sido".

Deja también su recuerdo, su nunca extinto buen humor, su paciencia infinita, su aguante, su carcajada y su guitarra, víctima resignada de su alegre jibarito.

¡Descanse en paz Epifanio Lozano¡

¡Descanse en paz “El Chato Guitarrero"!

Gracias

Fronteras y 5 de febrero 139,
Barrio de la 5 de mayo,
2-156460, 2-172804, (6621) 738122
andrade_nando@yahoo.com.mx
Hermosillo, Sonora, México.


Ir al inicio del documento