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El por qué de los recuerdos |
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| Fernando Andrade Domínguez | El Pitic |
Que grato se siente el poder llegar a una edad en que, tras de haber vivido en forma activa, nos asalte el deseo de escribir cuanto hemos visto. ¿Por qué? Porque siendo el cerebro humano un archivo de recuerdos, dan ganas de ir mostrando todos aquellos que se antojan interesantes y que, de no sacarlos a luz, reposarían para siempre en el panteón del olvido, cuando menos desde el punto de vista de uno mismo. Pero de inmediato asalta la duda: Lo que uno juzga interesante ¿Lo será para los demás? He ahí la cuestión vital, porque no siendo así, estas líneas carecerían de interés para quienes nos hagan el favor de leernos. Sin embargo si los recuerdos abarcan temas que se refieren a nuestro entorno, a lo que nos concierne directamente como residentes de esta ciudad, algunos de ellos deben ser gratos y pues entonces... Acompáñenos, para que juntos nos montemos en la locomotora de vapor y entre resoplido y resoplido y entre pitazo y pitazo, recorramos el tramo de vía que nos separa de aquí al ayer, antier y el antes de antier, en que a través de un colador especial, logremos extraer al tiempo, lo bueno, lo chuqui, que fluya todo lo grato y que los sinsabores y malos ratos se queden arriba en el depósito del colador. Bien, pues de eso se trata, de que en esta página tomados de la mano de Don Recuerdos, mediante fotos, escritos, anécdotas, personajes, efemérides, todos ustedes se obsequien lo bello y gratuito que significa viajar, trasladarse a bellos lugares mediante el uso de la memoria, dando oportunidad también de que las nuevas generaciones conozcan, cuando menos un poquito de lo que fue Hermosillo, “La Ciudad de los Naranjos”, un poco de historia nostálgica de este lugar, los orígenes de los apellidos, las costumbres y los lugares que existieron y los que nos quedan. No cree Usted que sería muy interesante conocer de las viejas familias hermosillenses, orígenes de apellidos tan conocidos y que han sido las piedras angulares de la sociedad que ha forjado este lugar del que nos enorgullecemos. Aquí la petición formal para que si a bien lo tienen y desean, compartan los conocimientos al respecto, nos hagan llegar escritos con la historia o el origen de los apellidos, personajes, sucesos o anécdotas curiosas que celosamente permanecen guardadas en la petaquilla de la abuela o el abuelo de la familia. La sociedad entera de este, nuestro hermoso y querido Hermosillo, se los va a agradecer profundamente, merecemos conocer de todo lo que de alguna manera significa historia y cultura popular, no es justo que los recuerdos se pierdan en la niebla de los tiempos, es nuestro deber esparcir el delicioso aroma de aquellos naranjos en flor y a tierra mojada, del perfume incomparable de el pueblito sencillo, de las felices tardes de reuniones familiares a la orilla de la banqueta, con arepas y coyotas regadas con pamita o agua de te limón servida en tazas de peltre y zafatas de la High Life. Envíenos sus reminiscencias, serán bien recibidas y además de que es un deber de todo Hermosillense bien nacido el compartir con los demás sus recuerdos, no es justo que se conviertan en tesoros enterrados, cuando nos vayamos de aquí. Fronteras y 5 de febrero 139, |