![]() |
El Cuartel del Catorce |
| Página anterior | Libro de visitas | Ver libro de visitas | Descargas |
| Fernando Andrade Domínguez | El Pitic |
Las horas del día y sobre todo las de la noche, no tenían la “menor importancia” , sin ninguna preocupación disponíamos del tiempo que debíamos dedicar al descanso, con una total indolencia, gozábamos plenamente, sin importarnos que al día siguiente, domingo, el Servicio Militar Nacional Obligatorio nos reclamaba desde las cinco de la mañana. Bueno, si, pero disponíamos de una juventud a la que no le hacía mella el no dormir cuando menos ocho horas diarias. Esa época de nuestras vidas en que teníamos que cumplir con esa obligación para con nuestra patria, en que nos obsesionaba el obtener ese documento tan importante y significativo, esa identificación que nos permitía , orgullosamente ostentar la mayoría de edad, tener acceso a lugares exclusivos para la gente oficialmente adulta y responsable de sus actos; los billares, cantinas, bailes, etc. LA CARTILLA DEL SERVICIO MILITAR “La cartilla” se convirtió en el documento más importante e indispensable para solicitar y obtener un trabajo, tramite de papeles oficiales, como el pasaporte, y lo mas importante para los tramites de matrimonio, si no la tenias había que llevar a cabo los movimientos indebidos que algún militar o coyote llevaba a cabo. LA OBLIGACION DOMINICAL Los domingos como parvadas de chanates dejando los yucatecos en que habían pernoctado, de todos los rumbos de la ciudad surgían los chavalos al servicio de la patria, en que todos o casi todos, solo habían dormido dos que tres horas o a veces ninguna, totalmente en blanco. TRAVIESOS E IRRESPONSABLES En aquellos tiempos en los changarros de barrio, cuando aun no nos invadían los Supers; el panadero y el lechero, ya habían dejado en amplios canastos, el pan recién horneado y en canastillas de alambrón y en los envases de vidrio, la leche recién sacada de los fríos contenedores de la empresa Lácteos de Sonora y que a nosotros nos caían de maravilla, porque para que negarlo, por travesura o por ser uno de los más atrevidos, abusábamos de tomar un litro de leche y unas piezas de pan que saboreábamos con deleite en camino al cuartel. Curiosamente la gente respetaba esa costumbre de dejar alimentos a la puerta de los changarros (con las excepciones de los léperos ya mencionados) y deveras que los perros, si señor los perros, nos daban lecciones de respeto a la propiedad ajena, en pocas ocasiones me enteré de que estos animalitos saquearan el pan o la leche EL CUARTEL DEL CATORCE. Originalmente llamado Cuartel Militar de Rurales, ubicado en la Calle Guerrero , entre la actual Luis Donaldo Colosio, (antes Aguirre Palancares y antes: Yucatán) y la Calle Sonora, fue inaugurado el día 2 de Abril del año de 1909, casi a punto de cumplir los primeros 100 años, esta obra del contratista Sr. Felipe Salido que bajo la supervisión del Ing. Casimiro Benard fue entregada al Comandante Luis Medina Barrón por el Gobernador en Funciones Don Alberto Cubillas ante la presencia del Sr. Luis E. Torres, Jefe de la Primera Zona Militar.
Cuartel del Catorce o del 16 Batallón En esa fecha, se cumplían 42 años del temerario asalto y toma de la Ciudad de Puebla por las fuerzas republicanas contra las huestes del Imperio, llevada a cabo el 2 de abril de 1867. El Cuartel Catorce en el tiempo en que cumplí con mi servicio militar, por lo general nosotros le llamábamos Cuartel del diez y seis Batallón que allí se encontraba acuartelado estoy hablando de el año de 1956, en varias ocasiones sufrí de “arrestos”, originados por faltas de asistencia, desobediencia a superiores, travesuras de gritar a ciudadanos que se cruzaban en el camino a los campos de instrucción, con burlas o bromas amparados por el pelotón, pero que para el Mayor Cervantes, nuestro Comandante encargado de la instrucción militar, no existían las individualidades, todos parejos “arrestados” y con castigos de 24 horas, es decir hasta el otro día, encerrados en un salón junto con soldados del 16 Batallón que también habían sido arrestados. Después de dos castigos ya no se sufría como la primera vez, hasta disfrutábamos jugando a la baraja con los soldados de línea con los que compartíamos el castigo. Con grata curiosidad recorríamos las amplias instalaciones del bellísimo inmueble que construido de puro ladrillo nos daba la sensación de eternidad, de seguridad y sobre todo de una pequeñez increíble ante el enorme edificio poblado por tropa, oficiales, Cabos, Mayores, Coroneles, Generales vestidos con la galanura del uniforme militar, pero que a la vez nos llenaba de orgullo de sentirnos parte de la milicia mexicana. Edificado en un terreno baldío que anteriormente estuvo ocupado por ladrilleras que cedió el Gobierno del Estado, este inmueble tuvo un costo de $ 94,469.48 más un 6% de los honorarios al contratista , o sea que estamos hablando de aproximadamente $ 5,668.17 que cobró don Felipe Salcido. Afortunadamente el Gobierno del Estado adquiróo este inmueble rescatándolo de la demolición y reacondicionado por el Gobernador Ing. Rodolfo Felix Valdes, para el servicio de la Secretaria de Educación y Cultura.
Edificio del Cuartel del 14 Actualmente, con la demolición del Cine Sonora, es posible apreciar en toda su magnitud la arquitectura de este sobrio y elegante edificio que a los Hermosillense nos llena de orgullo y que gracias a la visión de un buen gobierno no nos fue destruido privándonos de algo que forma parte del viejo Hermosillo. Someramente esta es una descripción de uno de los símbolos de la ciudad y que gracias a su fuerte construcción está a punto de cumplir los cien años que estamos seguros aguantará otros tantos mas, si no se atraviesa la modernidad o las necesidades de venta de este predio tan céntrico. Fernando Andrade Domínguez, |