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Internado J.Cruz Gálvez Cronología contextual de la escuela |
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| Fernando Andrade Domínguez | El Pitic, Mayo de 2005 |
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1915 Plutarco Elías Calles como Gobernador de Sonora, decreta el 29 de Octubre de 1915 la fundación de las Escuelas Coronel J. Cruz Gálvez, destinadas a la enseñanza de artes y oficios a los niños huérfanos de la Revolución. Tiempo atrás, Calles había hecho un pacto con el Coronel José Cruz Gálvez de erigir un albergue de este tipo y entre lo acordado estaba ponerle el nombre del primero de ellos que falleciera. La fortuna quiso que Cruz Gálvez pereciera en batalla contra los “Maytorenistas” y Don Plutarco cumplió su palabra. La escuela daría protección a los huérfanos de la Revolución de distintas partes del país, sin distinción de partido político o bando. 1916 Calles se apoyó en las cooperaciones del pueblo sonorense para “arrebatar de la indigencia y posiblemente de la corrupción a aquellos niños inocentes... y a hacer de ellos hombres dignos y útiles a la patria”. Se realizaron festivales, rifas, kermeses; en fin, cuanto fondo se pudo reunir para la construcción de los edificios. “No dejó puerta sin tocar: Generales Sonorenses, Gobernadores Carrancistas, Ayuntamientos, Comisarías... la respuesta fue tan entusiasta y generosa como la iniciativa de Calles. La población entera se volcó a apoyar el humanitario proyecto”. En este año ya había 52 alumnos sostenidos por el primer esbozo de un internado del Gobierno. 1917 Se lanzó en Marzo una convocatoria para concursar con el proyecto de construcción del edificio de la Escuela Cruz Gálvez. La convocatoria señala que el edificio debía ser de un piso y debería tener capacidad para albergar a unos mil alumnos. La obra especificaba, debía costar alrededor de 50 mil pesos y el proyecto ganador seria premiado con 500 pesos. Fue el Ingeniero Luis Arturo Romo quien se encarga de ella. 1919 Se inauguró formalmente la Escuela Cruz Gálvez en Hermosillo, “Sonorenses y fuereños admiraron las sólidas construcciones de ladrillo rojo con pisos de concreto en las que se alojaban dormitorios, comedor y talleres de artes gráficas, talabartería y zapatería que rodeaban un amplio patio central destinado a campos de juegos y maniobras militares. Además de un gran estanque de natación; la escuela gozaba de enormes terrenos arbolados” Desde este año, los Talleres Gráficos de la Cruz Gálvez imprimían el Boletín Oficial. Tiempo después se propuso el día 28 de diciembre (día de los Santos Inocentes) como el Día de los Huérfanos. En este día las empresas de espectáculos destinaban las ganancias de sus funciones al fondo Cruz Gálvez. A pesar de la Ley Seca, establecida por el propio Gobernador Calles, cuando había eventos que apoyaran a la Cruz Gálvez, se permitía la venta de cerveza. El Gobierno llegó a canjear perdones de deudas hacendarias por donativos a la Cruz Gálvez. 1920 Meses después de que Adolfo de la Huerta ocupara el Ejecutivo Estatal (Septiembre de 1919), continúo con bríos este proyecto. Desde que las diferentes áreas del internado estuvieron listas, el número de alumnos siempre osciló ente 300 y 400. Niños de 4 a 16 años, recibían instrucción elemental y capacitación para algún oficio, pero también recibían educación general, música y educación militar. Las niñas, además, tomaban las clases “propias de su sexo” como corte y costura, lavado y planchado. A lo largo de toda su vida, Calles estuvo pendiente de la Escuela y de sus alumnos. Preocupado por no poder sostenerla, llegó a convertirse en una especie de empresario teatral que “llevaba a las niñas de la Estudiantina, algunos cantantes y una película sobre las actividades de la Escuela”. La escuela pronto logro alcanzar la autosuficiencia. 1924-1928 Aun siendo Presidente, Calles se sentía responsable del internado: “Atendía quejas, comisionaba, elegía o destituía maestros; recomendaba la compra de alguna maquinaria o la instalación de algún taller; otorgaba subsidios e intervenía para que se pagaran adeudo; enviaba sumas de dinero como capital para la fábrica de calzado o los talleres”. La escuela, desde un principio y aún a través de los años, aprendió a respetar y admirar al General. Frecuentemente lo llamaban “Papá Calles”. Muchos de los niños que de allí egresaron escogieron el apellido Calles o Gálvez para usar con su nombre de pila. 1925 El Gobierno empezó a descuidar la Escuela Cruz Gálvez; la Secretaría de Educación Pública se hizo cargo de ella y dictó nuevas medidas para mejorar la higiene y enseñanza como reparación de dormitorios, traslado de la enfermería, colocación de bombas de agua, reinstalación de talleres, etc. Cuatro años después llegó a recuperar su calidad de “Escuela Modelo”, prácticamente auto sustentable gracias a la producción que se lograba en sus talleres. 1934 Bajo el Gobierno Estatal de Rodolfo Elías Calles, hijo de Plutarco, la Escuela Cruz Gálvez pasó a ser de enseñanza primaria. 1937 Bajo el Gobierno de Román Yocupicio, la Federación se hizo cargo del Internado Cruz Gálvez. 1941 El Gobernador Anselmo Macias Valenzuela permutó los edificios del Internado Cruz Gálvez por el cuartel Anselmo Armenta, de Estación Ortiz, pasando al dominio del Gobierno Federal. 1942 La Escuela Cruz Gálvez se incorpora al Departamento de Internados de la SEP con el número 7. Al igual que otros internados, “nacieron al calor de una idea generosa que tuvo por objeto ayudar a niños hijos de militares, obreros y campesinos”. 1994 Bajo el Gobierno Estatal del Lic. Manlio Fabio Beltrones, el Estado dio seguridad jurídica al inmueble del Internado Cruz Gálvez y determinó su uso a las prácticas educativas, culturales, deportivas, de servicio y de salud. 2005 Hoy día el Gobierno y el pueblo sonorense cooperan para que 300 niños de 6 a 14 años, hijos de familias de barrios marginados de Sonora y otros Estados, encuentren en el Internado J. Cruz Gálvez un hogar seguro donde reciban enseñanza primaria y capacitación en varios oficios. OTROS DATOS HISTORICOS RELEVANTES: El General Plutarco Elías Calles a principios del año de 1916, siendo Gobernador Constitucional y Comandante Militar de Sonora, mediante decreto No. 12, crea en la Ciudad de Hermosillo una escuela industrial con el nombre de “Francisco I. Madero”, pero que al inaugurarse fue llamada “Escuela de Artes y Oficios Coronel J. Cruz Gálvez”. Sin embargo fueron dos los internados creados con el mismo nombre y decreto, uno femenil y el segundo varonil. La primera escuela en abrirse ese mismo año, fue la femenil; esta se ubicaba en el edificio del antiguo Seminario Conciliar, que estuvo en las calles de Serdán y Yánez en donde actualmente se ubica el edificio de un conocido banco. El antiguo Seminario Conciliar fue demolido y en la actualidad, sólo podemos ver una placa en fachada principal donde se indica la ubicación del Seminario. Esta primera escuela fue abierta sólo para niñas, pero posteriormente se tuvo que abrir un departamento de forma provisional para albergar a los niños huérfanos del Estado, hasta que estuvo terminado de construir el plantel varonil. El plantel de niñas llegó a tener hasta 400 internas siendo algunas de ellas niñas de la etnia yaqui. Instalada la escuela e internado para niñas, el General Calles lanza una convocatoria a los sonorenses, POR LA REDENCIÓN DE LA RAZA, donde solicita cooperación con el propósito de la recolección de fondos para la construcción de la Escuela de Artes y Oficios Coronel José Cruz Gálvez para varones. La respuesta fue eminente y de la convocatoria lanzada por el Gral. Calles, se obtuvieron $205,000.00 pesos para el inicio de la obra. Hasta el ciclo 1933-1934, cumple con el nombre de: Escuela de Artes y Oficios Coronel J. Cruz Gálvez para señoritas, a partir de 1935 lleva el nombre que la haría famosa como “La Prevo”: Escuela Prevocacional Industrial y Comercial Coronel J. Cruz Gálvez y, de 1939 a 1945 como Prevocacional No.10, solamente, y dejó de ser un internado para señoritas y se convirtió en Secundaria Mixta, hasta su cambio de domicilio en la época del Gobernador Luis Encinas Jhonson, por el Boulevard Morelos donde se encuentra hoy con el nombre de Secundaria Técnica No. 1 “Prof. Carlos Espinoza Muñoz”. Los planos y desarrollo de la obra estuvieron a cargo del Ing. Luís A. Romo; como puede verse en la placa alusiva a su inauguración que se encuentra en el pórtico de acceso del edificio principal. Colaboraron en su construcción los maestros de obras: Don Luis Petterson, Severiano Ibarra Limón y Manuel Ramírez. Juan Antonio Ibarra, hijo del maestro de obras Severiano Ibarra Limón, escribe en un artículo que lleva por nombre “La Escuela Cruz Gálvez”... “De aquel inhóspito erial, la inteligencia y habilidad del artesano y obrero sonorense, surgió la gran obra en 1919; seria y funcional escuela, con talleres, almacenes, maquinaria, alberca, cocina, enfermería, gimnasio, patios y jardines, ocupando todo el conjunto una superficie de 5 hectáreas. Tiene ocho pabellones con capacidad para 500 alumnos cada uno. Talleres de calzado con capacidad de elaboración de 400 pares diarios que se venden en todo el Estado” Algunos historiadores señalan a 1918 como el año de terminación de la escuela y su inauguración al año siguiente. Estaba enclavada en un amplísimo predio que comprendía los terrenos de lo que es en la actualidad la Colonia Pitic, en cuyo lugar estaba instalado el Taller de Curtiduría. Por el lado poniente, comprendía los terrenos en donde posteriormente se edifico la “Escuela Prof. Heriberto Aja”, terrenos que llegaban a lo que hoy es la calle Juárez; en ese lugar se cultivaban legumbres que se aprovechaban en la alimentación del Internado. “Con el tiempo esta Institución ha sufrido severas y no claramente explicables mutilaciones” UBICACIÓN: La ubicación del conjunto arquitectónico de la Escuela Coronel J. Cruz Gálvez, en las afueras de la mancha urbana de la ciudad en la segunda década del Siglo XX, resulta lógica, su programa de enseñanza debía cubrir tanto el grado escolar como la enseñanza de tecnologías. En la actualidad, lo podemos comparar con la ubicación que tienen las escuelas de enseñanza tecnológica dentro de la mancha urbana de la ciudad contemporánea. Hacia el año de 1947 el conjunto de edificios, estaba rodeado de importantes instalaciones de servicios, todos ellos relacionados con las actividades sociales y económicas de la ciudad de entonces. Entre ellos podemos mencionar los primeros campos de aviación, la última plaza de toros, (ubicada en la avenida Revolución y Jalisco) entre los años veinte y los treinta, y la Fábrica de Textiles Sonora. El conjunto arquitectónico fue construido y contó en sus inicios con un terreno de aproximadamente 5 hectáreas. En teoría, es posible que la influencia que existió entre la finalidad y objeto de construir este edificio, relacionado con la idea de albergar a niños huérfanos de la Revolución Mexicana; influyera en el constructor para seguir y utilizar los elementos formales del “Hospicio Cabañas” uno de los centros de asistencia para niños pobres, que se construyó desde finales del Siglo XVIII en la Ciudad de Guadalajara, Jalisco y cuyos elementos arquitectónicos corresponden a la corriente del neoclásico mexicano. La portada principal del “Hospicio Cabañas”, se distingue por un gran frontón triangular, sin ninguna decoración y sostenido por seis columnas dóricas; a los lados muestra similares o hiladas de loza de cantera y ventanas rectangulares con rejas de hierro. Siguiendo un análisis estrictamente formal de la portada principal de ambos edificios, podemos ver algunas similitudes entre ellos como: acceso elevado sobre el nivel del terreno natural por medio de una escalinata, pórtico de acceso principal enmarcado por un frontón triangular soportado por un juego de columnas; a ambos extremos se desplazan dos cuerpos laterales simétricos cuyos paramentos juegan con el ritmo y proporción entre las verticales ventanas y las cornisas de pretiles y sillerías enmarcadas, unas de piedra para el edificio del Hospicio Cabañas y otras de argamasa para el caso del internado Cruz Gálvez. El edificio de la Cruz Gálvez comprende una superficie de terreno de 31,636.00 m2 y el conjunto arquitectónico actual esta compuesto de 6,709.00 m2 de área construida para una población de 310 niños, de los cuales 170 son varones y 140 niñas. DICTAMEN: De acuerdo con la investigación histórica documentada y el análisis técnico, constructivo y formal referente a la relevancia arquitectónica y urbana del conjunto analizado y presentado en este documento; se puede decir que el conjunto arquitectónico conocido por la comunidad como “Escuela Cruz Gálvez” y registrado ante la Secretaría de Educación Pública como: IEP 7 Corl. J. Cruz Gálvez en Hermosillo, Sonora, clave 26DPRO247X. De servicio: primaria con servicio de internado y de sostenimiento: federal transferido, bajo Régimen de Propiedad del Dominio Publico y a cargo de la Dependencia: Secretaría de Educación del Gobierno del Estado; ubicado en Calle Revolución No. 93, esquina con Privada Cruz Gálvez en la Colonia Cruz Gálvez, de la ciudad de Hermosillo, Sonora; cuenta con los atributos suficientes y necesarios para ser considerado y decretado Monumento Histórico, por su vínculo con la historia de la nación, bajo el artículo No. 35, Capitulo III de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 6 de Mayo de 1972. Asimismo, por su época de construcción y por determinación de Ley bajo el Artículo No. 33, Capitulo III de la Ley citada, el mismo conjunto arquitectónico es monumento artístico. Por lo que es aplicable lo conducente a su conservación, restauración y protección marcado en los artículos 13 y 19 de la Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticas e Históricas; Así como los artículos 42, 43, 44, 45 y 46 del Reglamento de La Ley Federal Sobre Monumentos Y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 8 de Diciembre de 1975. DE LA COMPETENCIA DEL INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA: Por lo establecido con anterioridad, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, Centro INAH Sonora, es competente para dictaminar, autorizar o negar la realización de obras, reparaciones y demás consecuencias legales en el conjunto arquitectónico del Internado No. 7 Coronel J. Cruz Gálvez en los términos marcados por: La Ley Federal Sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos: En los términos indicados por los artículos: 1, 2, 3, 4,19, 44 y 46; y el Reglamento de la misma ley. Por lo anterior, el Centro INAH Sonora, dictamina lo siguiente:
El conjunto arquitectónico deberá ser conservado, protegido y restaurado; salvaguardando su integridad física, rehabilitando los espacios dañados y proporcionando el mantenimiento necesario, de acuerdo a las fábricas constructivas, a los elementos ornamentales y a la integridad e identidad propia de cada edificio; respetando el conjunto arquitectónico y el medio natural preexistente. EL ESTADO DE CONSERVACIÓN: El conjunto arquitectónico actual del internado conserva el 95% de sus estructuras originales en buen estado de conservación, a excepción del sector de dormitorios de niñas, en donde se presento un incendio en la cubierta, sin embargo este espacio solo representa el 2% del espacio construido del total del conjunto La zona dañada es recuperable 100%, tanto en la estructura y envolvente arquitectónico. En el resto de las estructuras solo se encontraron deterioros menores, ocasionados la mayoría de ellos por “falta de mantenimiento” como es: Limpieza, desprendimientos de aplanados y pintura, presencia de humedades, cristales rotos en puertas y salones y grietas menores. Los pisos en general se encuentran en buen estado, mientras que en el interior de los espacios se observó presencia de termita, humedades a nivel cerramiento de ventanas, deficientes instalaciones eléctricas y falta en general de infraestructura en mobiliario y equipo, los salones mas deteriorados presentaban desprendimientos de acabado final observándose el ladrillo. Los daños detectados así como las alteraciones es posible su rehabilitación; ya que sus características patológicas son reversibles. Pues estos deterioros no afectan las estructuras de base y su recuperación y restauración es posible. Tomado del Dictamen Técnico que emitió CONACULTA-INAH, Instituto Nacional de Antropología e Historia.- Centro INAH Sonora, publicado el 19 de mayo de 2005.
Internado Coronel José Cruz Gálvez Pienso que en un acto de justicia el pueblo de Sonora deberá pugnar por que su Ciudad Capital se denominara: CIUDAD JESÚS GARCÍA, SONORA, MÉXICO. Gracias. Fernando Andrade Domínguez |