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Cantina La Bohemia Por: Jaime Romo Aguilar
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En las calles Obregón y Comonfort, donde hoy se encuentra la Plaza de la Bandera, había antes un centro social que se llamaba Círculo Hermosillense, si mal no recuerdo, éste consistía en un amplio salón de baile y su respectiva cantina. Cuando este centro cerró sus puertas, parte del terreno fue rentado por Don Pedro Miranda, así como parte también del mobiliario, tales como mesas, sillas, la barra y la contra barra, junto con una mesa o línea de boliche que fue durante mucho tiempo la única en Hermosillo, hasta que se instalaron años después las del Country Club o Club de Golf. La Bohemia, que así se llamó la cantina, fue por mucho tiempo centro de reunión de muchos jóvenes que llegaban a disfrutar de una cheve o a enterarse de las últimas novedades o chismes, entre los cuales las santas virtudes de muchas damitas quedaban en entredicho, mancillada su pureza por la escorpiona lengua de uno que otro distinguido parroquiano, mas si algún cliente mostraba un mayor interés o enojo sobre la certeza del casual comentario sobre cierta ragaza, podía pasar con Don Crisanto Vega a la barbería adjunta para que lo sacaran de dudas, aunque después de las aclaraciones la honra personal del curioso y la de toda su familia, no sólo quedaba en entredicho sino en el bote de la basura, ante las carcajadas de todos los asistentes. Con "Chanto" era costumbre y la costumbre es ley, que todo aquél que deseara los servicios de barbería, tenía antes que invitar una ronda de cervezas a todos los asistentes de la barbería; tenía a veces Chanto otro barbero, no recuerdo su nombre pero le decían "El sordo", gritándole “sordo hijo de tu tal madre” a lo que el sordo contestaba: “estas tijeras son las mías o están en el cajón de allá”, ante la risa general en la cantina.
Cantina La bohemia La barra y contra barra eran de buena calidad, más bien elegantes, de buena madera y buena construcción, parece que fueron traídas originalmente de Francia, las mesas y sillas eran de alambre de acero retorcido con buena madera, al igual que los asientos y la mesa. En la pared estaban colgados algunos rifles viejos como adorno, tal vez regalados por algún cliente. En una ocasión un cliente de confianza descolgó uno de los rifles y estuvo martillando, pero esta vez el viejo rifle rezongó y ante el azoro de los presentes tronó. Existen dos versiones, una que la bala se incrustó en la mesa y pegó en la pared, la otra es que hirió a un parroquiano de nombre Fernando Araque y al día siguiente los rifles ya no estaban colgados. Armando Benard regaló a "La Bohemia" una ampliación de una foto de un burro cubriendo a una burra, foto que causó cierta polémica, es más; cierto cliente de los que se persignan antes de, le exigía al Chato que quitara la susodicha foto ya que lo incitaba al pecado y además de ser pecaminoso el acto, atentaba contra la moral y las buenas costumbres. Le contestó el Chato: “fíjate que tenía pensado invitarte al campo, pero vas a estar pecando constantemente viendo los toros, los cochis y los gallos, aparte de los perros y gatos y a lo mejor te toca ver una pareja de humanos”. Tenía "La Bohemia" un perro que decían era de la secreta, porque parecía pastor alemán aunque no lo era, muy mansito el animal pero si le apuntaban como con rifle o pistola se te venía encima, dicen que de chico le pegaron un tiro al Úrsulo, que así se llamaba el perro. Un mesero al que le decían "El tehuas", tenía el vicio de que cuando llegaba un borrachito muy crudo a tomarse un trago, se paraba atrás de él y estrellaba la zafata de lámina contra el suelo, varias veces se les tuvo que dar agua con azúcar para el susto al infeliz parroquiano. "La Bohemia" cerró sus puertas para dar paso a la Plaza de la Bandera y se cambió al Callejón del Burro, donde todavía se encuentra dando servicio a su numerosa clientela. Del Libro Vivencias de Don Jaime Romo Aguilar, que se terminó de imprimir en Junio de 2008 en los Talleres Gráficos de Editorial J. Castillo, S.A. de C.V., en Hermosillo, Sonora, México con un tiraje de 100 ejemplares. Gracias
Fronteras y 5 de febrero 139, |