Prof. Alberto Gutiérrez G.


Fernando Andrade Domínguez El Pitic

El profesor don Alberto Gutiérrez González, nació en el municipio de Mezquital del Oro, Partido de Juchipila en el Estado de Zacatecas, un día 4 de enero de 1877. Inicio sus estudios en la Escuela Normal de su estado natal y los continuó en Puebla en donde sustentó su examen profesional en el año de 1903, al cumplir los 26 años de edad.

De inmediato pasó a formar parte del personal docente de las escuelas oficiales del Estado en donde fue localizado por el Ing. Felipe Salido que lo invitó a nuestro Estado precisamente al mineral de Álamos, Sonora, en donde se le confirmó en la dirección de la Escuela “Luís E. Torres”, a la que más tarde se le asignó el nombre de “Bartolomé M. Salido”.

En el año de 1909 contrajo matrimonio con la Srita. Argelia García y las obligaciones de su nuevo estado civil lo obligaron a renunciar, dedicándose de inmediato a llevar la contabilidad de una importante negociación agrícola y en ese mismo año estableció un servicio de transporte de pasajeros de Álamos a otros pueblos vecinos.

Durante los años de 1922 a 1924 fungió como Diputado Federal por el Distrito de Álamos en donde después de finalizar sus actividades políticas, volvió de nuevo a las de carácter comercial, extendiendo su radio de acción a toda la región del Mayo.

Profesor Alberto Gutiérrez G.

El Sr. Prof. Heriberto Aja considerando los méritos alcanzados dentro de la docencia, lo nombró Inspector Escolar de la Cuarta Zona en mayo de 1929. Al siguiente año el Profr. Don Ángel Arriola le expidió el nombramiento de Director de la Escuela Normal del Estado.

El pueblo de Álamos, maestros y padres de familia de esa región se dirigieron al C. Gobernador haciéndole ver que interpretaban el cambio como una recompensa para el distinguido maestro pero que no se le retirara de la zona en donde ochenta escuelas estaban recibiendo los beneficios de su dinamismo. El Ejecutivo del Estado, por conducto de la Dirección General de Educación, les informó que esta disposición del alto mandatario obedecía a que el profesor Gutiérrez había cumplido debidamente su cometido, captándose la confianza de sus superiores jerárquicos y que si su actuación había sido benéfica en el cargo que venía desempeñando, mejor lo sería en la Escuela Normal, puesto que de esta salían los jóvenes a impartir sus enseñanzas a la niñez del Estado.

El profesor Gutiérrez desde los años de 1908, en sus pocas horas libres se había venido dedicando al estudio y práctica de la industrialización avícola y tras de muchos contratiempos al fin logro fundar la que se convirtió en la mejor planta avícola de Sonora y, a través de los años, ya con el apoyo de sus hijos, en la mejor de la América Latina.

Como premio a su fecunda labor magisterial, el maestro recibió, diplomas, menciones de honor, medallas de plata y de oro y la XXXVIII Legislatura del H. Congreso del Estado, en nombre del pueblo de Sonora lo declaró: Educador Ilustre de Sonora.

El profesor Gutiérrez fue director de la Escuela Normal y Secundaria del Estado por muchos años, logrando captar el cariño y respeto de todos los alumnos que pasaron por sus aulas. Ocupó dos veces la Dirección General de Educación y obtuvo su jubilación en el año de 1943, por decreto de la Legislatura.

En su honor y en memoria de su carrera dentro del magisterio en Sonora, actualmente una escuela primaria ostenta orgullosamente el nombre del Prof. Alberto Gutiérrez González desde el año de 1946. Esta escuela esta situada en el centro neurálgico de la ciudad de Hermosillo, a un costado del Museo y Biblioteca de la Universidad de Sonora y casi enfrente de la propia institución.

El maestro don Alberto Gutiérrez González después de una vida fructífera y muy bien recordada, falleció en la Ciudad de Hermosillo, Sonora el día 26 de julio de 1949, sin ver sus sueños cristalizados: los desayunadores escolares y la capacitación del magisterio, pero su semilla fue fértil y en la actualidad nos damos cuenta de que los resultados están a la vista.

ESCUELA PRIMARIA PROFR. ALBERTO GUTIÉRREZ GONZÁLEZ:

La Escuela Primaria Profr. Alberto Gutiérrez G., fue oficialmente inaugurada el día 20 de noviembre de 1946 y forma parte de un programa que realizo el Gral. Abelardo L. Rodríguez y que puso a disposición de la niñez y la juventud hermosillense, haciendo realidad el sueño del Profr. Gutiérrez de proporcionar más y mejor educación, con mejores y más capacitados maestros.

Desde su inauguración esta escuela vino a cumplir con la cobertura amplia y decidida que requería en su apoyo la educación de un amplio sector en aquellos años, significándose en la piedra angular en la proyección de cientos de jóvenes profesionales que abrevaron en sus fuentes del saber, como lo siguen haciendo en la actualidad a su vez, también miles y miles de jóvenes que a través de casi 60 años han elegido como su lugar de preparación para ser más capaces y eficaces en su lucha diaria que les espera en un futuro muy próximo.

Sin duda que existen cientos de anécdotas referentes a ex alumnos y maestros que pasaron por sus aulas y que en la actualidad rememoran con enorme gusto y por supuesto que no podemos sustraernos a traerlas en estas fechas memorables como son los 60 años de existencia de esta escuela.

En primer término un homenaje a un personaje que formó parte de la historia del plantel “Moralitos”, aquel inolvidable agente de transito, celoso de su oficio y que tomó su trabajo como un apostolado, siempre pendiente de la seguridad de los alumnos que diariamente tenían que cruzar la calle y al que en muestra de agradecimiento se le erigió una estatua en el frontispicio de la Escuela Alberto Gutiérrez, en la que aparece en su habitual actitud de solicitud de precaución a los automovilistas que transitan por la muy congestionada rúa de la calle Rosales.

El Sr. Profr. Teodosio Navarrete allá por los años cincuentas en que con mano muy férrea dirigió la escuela, recorría los salones de clase con su habitual caminar reposado y con las manos entrelazadas en su espalda. En una ocasión escuchó un gran alboroto en el anexo que funcionaba en donde actualmente se localiza la estatua de los cien años, poco antes monumento a los Niños Héroes, hacia allí se dirigió para enterarse a que se debía aquel inusual escándalo estudiantil, pero, no encontró nada anormal.

Sucede que había surgido una controversia entre dos alumnos: Héctor Candiani y Jesús Matias Cázares, que por supuesto dirimieron a golpes, interrumpidos por la intervención del maestro responsable del grupo el gran músico Ivan Méndez, que los llamó y les entrego un par de guantes de box a cada uno para que se dieran hasta que se cansaran diciéndoles “dense hasta que se les hinche el ombligo”, ordenando a los demás alumnos que hicieran espacio, apartando los mesabancos, poniendo una vigilancia para que en cuanto divisaran al director todos procedieran a poner en su lugar los muebles y por supuesto que cuando el director se asomó no encontró nada fuera de lugar.

Para llevar a cabo los homenajes de los lunes el Profr. Navarrete ordenó que todos los alumnos debían portar el uniforme obligatorio: pantalón caki, camisa blanca y corbata. Se llegó el lunes y un alumno se presentó sin zapatos, con el pantalón arremangado, sin camisa y con corbata; por supuesto que por la inquietud de su muy manifiesta juventud o por travesura infantil, pero sin reparar en que podía interpretarse como una burla, oprobio o desacato a la autoridad del Sr. Director, que de inmediato dio la orden de que pasara al frente en donde seguramente le daría el correctivo acostumbrado, unas cachetadas con las dos manos como si tratara de matar un mosquito. El alumno de referencias “Francisco Mange”, hoy un próspero hombre de negocios en el ramo llantero, conocedor de la forma de castigar del profesor, cuando vio venir las cachetadas, se las “capió” y huyo a través del patio brincando la bardita.

Ojala que este relato no moleste al gran zurdo, magnifico beisbolista, con una enorme historia dentro del béisbol amateur de Hermosillo, no lleva esa intención solo rememorar pasajes simpáticos relacionados con la Escuela Gutiérrez.

Recordar a todos los maestros que han ido dejando su granito de arena en ese templo del saber, nos traería muchos problemas, primero por que nuestra memoria no es muy fiel y en segundo podíamos caer en la omisión de mencionar a algunos de ellos, pero en general, reciban todo el agradecimiento y la gratitud de los que con mucho gusto y orgullo, en algún tiempo, recibimos sus conocimientos y su enorme paciencia para soportarnos.

Ya muy próximos a celebrar los sesenta años de la inauguración de una de las escuelas con más rica historia y con un desfile de enormes personalidades que allí recibieron sus primeros conocimientos a través de las letras y los números, cimientos de los más sólidos en camino que han emprendido recordando siempre a su querida escuela “Profr. Alberto Gutiérrez Gonzáles” y sus inolvidables maestros, nos es muy grato él desearle larga vida a este templo de sabiduría y abrevadero de los primeros pasos en la educación.

Fernando Andrade Domínguez
Fronteras y 5 de febrero 139,
Barrio de la 5 de mayo,
2-156460, 2-172804, (6621) 738122 andrade_nando@yahoo.com.mx
Hermosillo, Sonora, México.


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